Dulce descanso, hijo mío.

| | 1 susurro(s) al oido


Escribir es para mi el mas delicioso de los placeres, Harry. Oír la pluma moverse al compas de la música que ha decidido mi alma ponerme ese día, un cumulo de perfecciones. Y errar, Harry, adoro errar y tachar lo ya escrito.
¿Ves como se mueven las letras al compás del macabro vals que marcan aquellos muertos cayendo? 1, 2, 3… 1, 2, 3…
¡Mira cómo se desploman en el suelo, cómo lo que son, mera carne muerta! ¡Mira cómo llenan el suelo con sus vísceras! ¡Observa cómo manchan este manuscrito, Harry!
Disfruta con mi mismo placer el sádico espectáculo que se abre ante tus ojos. Júzgame cruel, grita como lo hicieron ellos, malgasta tu ultimo halito en un alarido que nadie, salvo mis viejos oídos, alcanzara a escuchar.
Acéptalo, hijo mío. Todos acabaremos así, victimas de una muerte que nunca aceptaremos como nuestra. Tenerla como amiga, Harry, no cambiara nada pues nos llevara igual.
Huye de ella, intenta escapar, vende tu alma. Ríndele culto. Santifícate. Haz lo que te venga en gana, hijo mío, pero recuerda que acabaras como uno de estos cuerpos vacios. Ella vendrá y te arrastrará hacia la más profunda oscuridad, esa que tanto temes ahora, Harry, se te antojara dulce descanso.

Idealismo, Sophie.

| | 3 susurro(s) al oido

Quiero volver a ser la joven idealista y soñadora, Sophie. Pero mi corazón se hunde ante el peso de esta realidad cruel.
A cada paso que doy, me golpea el hecho de que ni los libros, ni los sueños , ni cinco centímetros de cielo pueden mantenerte viva.
En este estúpido planeta no hay nada más allá del dinero y tengo miedo, Sophie. Tengo mucho miedo. No quiero rendirme, y no quiero caer. No quiero dejar de creer, ni de soñar.
¿Esto es hacerse mayor? ¿Caer rendida en el suelo bajo el peso de una realidad que se esfuerza en seguir hundiéndose en el barro que la llevará al desastre? Pues menuda mierda.
Ahora entiendo a Peter Pan y su deseo de no crecer nunca.Porque este mundo carente de sentimientos y futuro ya no merece la pena.
¿Debo seguir luchando por unos principios abocados al pasado o rendirme y dejar que el dinero y el futuro me engullan en su vertiginoso torrente de avance, haciéndome cometer la mayor traición y obligándome a perderme a mi misma?
No se que hacer, Sophie. Y no se que respuesta espero de ti, porque tu no opinas, tan solo escuchas. Porque eres la eterna oyente, Sophie. Y he tenido mucha suerte de encontrarte. No se porqué apareciste aquí, solo llegaste y decidiste quedarte conmigo, para escucharme. O quizá, para sobrevivir. De cualquier modo, solamente, puedo darte las gracias por llenar estas noches de insomnio y pensamiento.

En aquel jardín olvidado...

| | 2 susurro(s) al oido

La lluvia cae pausada sobre las verdes flores de aquel jardín olvidado donde unimos nuestros castos labios.
Hoy el día es gris y el sauce que nos ocultó de la Luna Llena, esa que nos miraba como vigía de aquella noche eterna y lóbrega, esta apagado. Ya no brilla con ese tono esmeralda que hacia un juego de luz y color con tus ojos.
Hoy, esta noche, con la misma Luna y los mismos árboles. Hoy, con el mismo vestido de la noche en que fui tuya, con la misma mirada castaña y soñadora. Con la misma sonrisa, bueno, en realidad eso no, no con la misma sonrisa. Porque hoy no esas tú para hacerme sonreír. Porque tú te fuiste antes de tiempo, ángel de luz. Huyó el aliento de tus suaves labios, ya no reciben besos de nadie sino de la muerte. Mi dulce amada, anhelo reunirme contigo en el frío lecho que es la tumba.
Lloro bajo el sauce. Lloro por tu marcha. Las saladas lágrimas que matan todas y cada una de las rosas de este jardín siempre vivo.

Pensé que decias la verdad...

| | 3 susurro(s) al oido

-Que yo te necesito. Que me he tirado toda la tarde llorando por tu culpa. ¿No te das cuenta, Black? Que si no estas tú, yo no puedo seguir. ¿Con quién salgo? ¿Con quién ahogo mis penas? ¿Con quién lloro si no estas tú? ¿Qué coño quieres que hagas sin ti?
Se quedó pensando lo que a mi entender fueron unos larguísimos minutos.
-Que tal vez me hagas daño. Pero no me importa, siempre que estés a mi lado.
Tony levantó la cabeza y me miró con aquellos ojos que todavía pueblan cada uno de mis sueños.
-Me quedaré. Me quedaré por ti. No te voy a dejar sola. Te lo prometo.
Me tendió su mano sin apartar la mirada de mis ojos. Sonreí levemente, con la sonrisa cansada que caracteriza a quien sonríe entre lágrimas.
-No me pongas gestos de película. No estoy para romanticismo, idiota.
Pero cogí la pálida mano que el me tenida. Tiro de mí y me estrello contra su pecho, hundí la cara en el hueco que siempre había para mi entre sus brazos.
Cuan ingenua fui, pues pensé que decía la verdad.

No te marches...

| | 1 susurro(s) al oido

-Ódiame, mátame, trátame como a la mayor mierda del mundo. Pero no me ignores. No te alejes, por favor. Tony, no te vayas. No lo hagas. No te vayas y vuelvas. No me hagas creer que ya no te quiero para luego volver y derruir de un solo golpe mi castillo. Por favor....

Pero él se fue, y quizá no debí decírselo nunca. Porque si ese día, me hubiera callado, si no le hubiera dicho que no se fuera para luego volver. Si no hubiera abierto la boca esa noche, el habría vuelto y estaría entre mis brazos. Como aquella noche en la que supe que le amaría más allá de mi locura.

.

| | 1 susurro(s) al oido

Y bastó un instante. Un segundo. Una palabra. Para darme cuenta de que aun seguía ahí. De que Will, no se había marchado, no había desaparecido como lo hace el frio durante el invierno. Porque cuando me miró con esos ojos negros, sentí que esa barrera que había impuesto alrededor de mi cordura, se derrumbaba como si se tratara de una simple muralla de arena.
Porque eso era el, un mar. Un océano inalcanzable. A fin de cuentas, cuando escribía sobre el vaivén de las olas, pensaba en Will.

| | 2 susurro(s) al oido

Creo que ya se cual es nuestro problema. Nosotras.
¿Recuerdas eso de que fuera se para el tiempo y deja de existir un ellos? Pues bien, creo que por más que lo intentaremos, no podemos incluir a nadie, aunque estemos rodeadas de cientos de personas, se sentirán ajenos a nosotras.
Porque, verás princesa, cuando estamos juntas somos nuestro propio centro y lo demás orbita a nuestro alrededor.


No recuerdo el momento exacto en el que Sussan me dijo eso, tan solo se que no pude creerla. Me resistía a pensar que alguien así, pudiera importarme tanto. Y ahora que se ha ido, me doy cuenta de que tenia razón.

La ramera

| | 3 susurro(s) al oido

Un día. Un año. Un lustro. Le dije que la esperaría mas ella estaba cegada por los encantos de aquel estúpido. Cuando los vi, uno en los brazos del otro, gimiendo sin importarles mi presencia.

No se porqué hice lo que hice, quizá la rabia me dominó, quizá los celos me movieron o tal vez fue, y probablemente sea la mejor opción, la impotencia de llevar el corazón en la mano para entregárselo a aquella vulgar ramera, que ahora yacía con otro sin dejar de jurarme su amor.

Mientras les veía retozar como animales todo se volvió oscuro, la vibrante luz de las velas se volvió tintineante, la escasa luz que entraba por las rendijas de las ventanas iluminaba únicamente el lecho. Seguían sin inmutarse en mi presencia, así que con rabia y placer absoluto atrapé las velas y las coloqué tumbadas alrededor de la cama.

Me eché hacia atrás, pegando la espalda a la pared y disfrutando del siniestro espectáculo que ante mí se representaba.
Los gemidos de ella, pronto se transformaron en gritos de horror, se incorporó en la cama e intentó, en vano, salir del circulo de fuego que cada vez se cernía mas sobre aquellos impuros amantes.

Me excita pensar que lo ultimo que vio esa estúpida fulana antes de morir consumida por las llamas, fue mi rostro, iluminado en un claroscuro infernal por el fuego que alimentaba mi odio.

Recordando tu ausencia ante el espejo.

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Era una tarde bonita. Caminábamos juntos, él llevaba una mochila negra. La luz del Sol se apagaba a nuestro paso, inundaba todo en tonos cobrizos. Llegamos a nuestra cabaña. Esa que habíamos construido de pequeños, nuestro refugio. Allí no había espacio para la tristeza, mas sí para las lagrimas. No había que fingir.

Cuando llegamos me dijo que esperara fuera, que me diera un paseo por el bosque. Ese que se abría ante la humilde casita. Ambos nos conocíamos ese bosque como la palma de la mano, no en vano nuestra infancia la habíamos pasado allí.

Pasaron las horas, la Luna ya reinaba en el cielo y empezaba a impacientarme. Los pájaros que me habían acompañado durante la tarde en mi obligado paseo por el bosque ya callaban y tan solo se podían oír a los grillos. Decidí que no podía esperar más que si no tenía lo que estaba haciendo, sea lo que fuere, me daba igual.

Cuando llegué a la cabaña, Will me esperaba en la puerta, iba exactamente igual que cuando le dejé. Un par de quemaduras en la camiseta blanca y el pelo totalmente revuelto. La imagen de un elfo imperfecto. Y a su lado, miles de velas iluminando tenuemente la cabaña y los alrededores. Con la suave luz y el tintineo de las velas, él parecía aun más hermoso.

Entre en la casa de su mano y delante de mi pude ver un espejo. Un espejo precioso, con el borde de madera oscura. Un espejo de pie, no muy grande. Nos reflejábamos los dos, él con su pelo rubio y revuelto como si hubiera metido los dedos en un enchufe, y yo, con mi vestido blanco y mi pelo largo, castaño y totalmente normal.
Sus ojos destilaban una nerviosa alegría, brillaban de felicidad. Me puso delante del espejo, permanecimos en silencio, yo observándome en aquel espejo de cuerpo entero y Will sin reflejarse, mirando mi reacción.

De repente, se puso detrás de mí, rodeando mi cintura con sus brazos y apoyando su cabeza sobre la mía. Sonreímos a la vez, impacientes por experimentar más de ese sentimiento que era nuevo para ambos.
Ahora los dos estábamos delante del espejo, abrazados sonriendo. Sentí que me pegaba mas a el y me besaba la cabeza.

-Siempre que te mires en el espejo, acuérdate de mí. Recuerda este momento. Recuérdanos así, abrazándonos y sonriendo-hizo una pausa, le estaba costando a horrores decirme eso, se le notaba-. Porque si algún día, nos separamos. Este espejo te recordará que siempre serás mi chica.

Me quede observando nuestro aspecto, absorbiendo cada detalle. Nuestra ropa, nuestra sonrisa. Nuestro mirada infantil llena todavía de inocencia. No se cuanto tiempo estuvimos así, quietos, en silencio, tan solo mirándonos en aquel espejo, tan solo se que en un momento dado me gire y le bese. Le bese dando todo en ese beso. No fue solo el contacto de unos labios, fue el pacto de no olvidarle jamás.
Esa noche dormimos juntos, entre besos y palabras de amor sellamos nuestro futuro.
Ahora soy yo la que se esta mirando en el espejo, pero estoy sola, ya no hay nadie a mi espalda. Viéndome ahora, con mis medias rotas y mi camiseta ancha, no se reconocerme. Las lagrimas están cayendo por mis mejillas, mas no se si por alegría o por tristeza. Hoy delante del espejo recordando aquel primer día, te sigo echando de menos.

Tic..........Tac.

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Tic, tac, tic, tac. El sonido del reloj repiqueteaba en mi mente. Recordandome que con cada segundo que pasaba, mi vida se acortaba un poco más.
Ante mí todo aquello que no hice, todos los suspiros, todo eso de lo que me arrepiento.
Y la única vida que he tenido, pasa delante de mí. Los mil errores que cometí siguen encerrandose en mi mente y parecen estar dispuestos a no irse jamás.
La desesperacion de que aquellos sueños que inventé nunca lleguen a cumplirse, oprimen mi corazón y no me dejan dormir. Fuera llueve, una lluvia fina y pausada que apenas hace ruido. Lo único que alcanzo a escuchar es el tic, tac, del viejo reloj que hay al final del pasillo, junto al espejo que Él me regaló.

Sábanas Sudadas.

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El corazón acelerado. Sus labios sobre los míos. Hacia calor. La Luna se filtraba por entre los cristales dando a la habitación una perfecta iluminación tenue.
Con delicadeza y entusiasmo cogí su mano y la acerque a mi pecho.
-¿Lo sientes? Es tu culpa, simplemente tu culpa. Te amo.
Y comenzó a besarla.
Rodeo su cintura en un dulce abrazo. Toda la pasión se había ido, desapareciendo lentamente entre los pliegues de una historia sin final, sin mas trama que un encuentro ajeno y lujurioso de una noche que podría haber sido, pero solo se quedo dormida.
El astro rey comenzó a colarse en la habitación iluminaba los cuerpos, aun cubiertos. Por fin, la mañana llegaba. Y con ella la despedida. No dieron nombres, ni edades, mas si un numero al que ninguno llamaría, porque en realidad no era necesario... Ambos sabían que sus caminos volverían a cruzarse. Los dos sabían que sus ojos se buscarían en todos y cada uno de los bares, así hasta volverse a encontrar.



Rubén de Haro - Carlota Thifword.

- El 5º-

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Primera pagina:
Despertar


Vagando mi alma en pena por estas cavernas infinitas, tan solo las llamas eternas iluminan mi rostro; mí mente, expuesta a los gritos desgarrados que la eternidad arranca a los aquí censurados, recuerda el tiempo en que ambos vivíamos rodeados de acero, tiempo en que los dos éramos camaradas.
He de mencionar que no te guardo rencor, sigo aquí ocupando tu vacante en el olvido, y aun te considero mi amigo.
Se enmarcaba una noche fría y despejada tras un día soleado y de alegría. Me sacaron a rastras de mi casa en plena noche y la sangre de mi familia ya salpicaba la fachada, sus cuerpos tirados en el suelo como trapos viejos y ajados, carecían de vida o expresividad alguna.
Mi suerte, más amarga que la suya, no fue la muerte puesto que no me fusilaron. Me cubrieron la cabeza con un saco de tela áspera, me ataron las manos a la espalda y me apalearon hasta que mis dientes quedaron atrapados en el saco de gruesa tela junto con la sangre que brotaba de mi nariz salpicando el tejido y empapando mis labios. Aun rebotando el acero de un casco contra mi cráneo, entre empujones, pateos e insultos me hicieron subir a lo que mi mente dedujo como un camión.
Tres curvas a derechas, dos a izquierdas y un brusco frenazo cuando el vehículo se detuvo, golpeándome la nuca con un objeto pesado y romo me hicieron caer tras el topando con el pecho, rostro y rodillas en un suelo seco, frío y empedrado. Me levante poco a poco sintiendo el peso de mi familia sobre los hombros, que aplastaba mi pecho contra el pavimento. Mi vida había desaparecido, no existía nada que pudiera importarme y aun así, unas lágrimas ácidas y dolorosas recorrieron mis mejillas fundiéndose con al mugre y la sangre. No volví a desterrar mi dolor de aquella forma ellos no lo habrían querido así, desterré las lágrimas y las sustituí por odio y desprecio.
Cuando me sacaron el saco la luz amarillenta de una bombilla rodeada de moscas que la observaban como buitres a un cadáver pútrido y hediondo me cegó, pasaron unos segundos hasta que mis ojos negros se adecuaron al resplandor y una mano huesuda se paseó espanto las moscas.

- ¿Le molesta la luz, Señor Warner?

La estancia se mantuvo en silencio unos instantes mientras el sujeto seguía oculto en penumbra esquivando los rayos de luz, de nuevo la voz seca y burlona serpenteo en mis oídos.

-No entiendo que rehúse a colaborar por el bien común de nuestro país, aun así ruego disculpe la brusquedad de mis hombres…

Mientras sus palabras se resbalaban entre sus dientes y se desparramaban contra el suelo sentí como suavemente y con completa quietud me quitaban los calcetines.

-No era nuestra intención asustarlo.
-No estoy asustado. (Mascullé a la vez que intentaba tragar saliva carmesí)
-Debería Señor Warner, debería…

Concluyendo la frase una avalancha de agua helada y trozos de hielo me golpeó la nuca.

-Bien veo que ya esta listo. ¿Dispuesto a colaborar?
En realidad no importa.

Me lanzó aquellas palabras a la cara, mientras que las mismas manos que casi parecían de ángeles se habían tornado afiladas y puntiagudas cual tijeras que cortaban poco a poco la circulación de mis tobillos con unas correas de cuero salpicadas de remaches.
Pasaron los segundos, los minutos y me atrevería a suponer que las horas mientras que las preguntas se confundían con mis gritos, mis quejas y el chisporroteo de los electrones quemando mi piel.
Finalmente confesé, no recuerdo mis palabras ni tampoco sus preguntas, yo un hombre de bien, criado en un pueblo pequeño y poco poblado acababa de confesar tres asesinatos y cinco violaciones, incluso inventé los sucesos y las persecuciones que habían tenido lugar antes de devorar el alma de mis víctimas, describí con todo lujo de detalles delitos que solo parecían ser posibles en las novelas radio transmitidas. Entre burlas y maliciosas quejas aquella mano espantamoscas me condenó a muerte.
Pase aun varias horas inmóvil atado a la silla, inmerso en un sueño alejado de aquella realidad en el que corría por la calle intentando escapar de un ser invisible, Abría dado mi vida liada en una sabana por mantener aquella pesadilla eternamente, al menos allí encerrado en mi mente aun quedaba esperanza.
De nuevo agua y hielo, abrí los ojos con la sensación de tener los párpados tallados en mármol y descubrí, aliviado, libres mis muñecas y tobillos.
Pese a lo que muchos piensen cualquier inténtento de escapar abría sido inútil y tan solo abría servido para avanzar las manecillas que marcarían la hora de mi muerte.
Me trasladaron a una celda, en la que mi única familia serian el acero y la piedra,
Pase largo tiempo allí encerrado pasando los días recostado en el tablón de madera que hacia las veces de cama observando las figuras que mi mente adormecida dibujaba en el techo, durante las noches dormía placidamente recorriendo mis pesadillas bajo la atenta mirada de las cucarachas que casi parecían aliviadas al divisar mi sueño.
Pasaron los días, las semanas sin llegar a ser meses, y tras tanto tiempo sin ver más seres que los insectos y mis recuerdos, apareciste tú, sonriente y golpeado atravesaste la puerta de barrotes, me miraste con un brillo mortecino en el fondo de los ojos y te sentaste en la esquina opuesta al camastro. No diste un nombre, una seña o un apodo aun así, en ese instante en que el hielo enblanquecia tú mirada y la piedra de mis parpados se resquebrajaba, supe que nuestra sangre se uniría de uno u otro modo.


Rubén de Haro Nuñez.

Comienzo.

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Una figura entró en la habitación. Una capa blanca con el borde azul cielo, rodeaba el cuerpo del hombre que había entrado. Bajo la luz de la taberna podían distinguirse unos ojos que miraban y atravesaban el .
Instantáneamente, la gente de la taberna bajó la voz y se encogió.
El recién llegado se sentó en un taburete en la barra, apartando con majestuoso gesto su capa y haciendo ondear su larga melena, la cual, a pesar de ser gris, no concedía a su aspecto edad, mas si presencia.
Su mano, enguantada en hierro, se apoyó en la barra e inmediatamente, el tabernero se acercó a tomarle nota. De los labios de aquel imponente hombre, fluía una voz de grave, que transmitía tranquilidad. Cuando hablaba era imposible no fijarse en los carnosos labios que se movían sugerentemente, incitando a ser besados.
Detrás de su gran presencia, podía intuirse una persona seria y callada. Pero también divertida e inocente. Se veía un hombre bueno.
Parecía absorto en su vaso de aguamiel. Sin centrarse en nadie más.
Me levante de la mesa y me calce el sombrero, mi cabello pelirrojo ondeo tras de mi, salí de la taberna sin oír otra voz que no fuera la del tabernero, que se quejaba por haber dejado la cuenta sin pagar.

\___~º~___/

Me giré lo suficiente, como para ver únicamente un destello rojizo, y el filo de la capa de la mujer que llevaba mirándome desde que había entrado en la taberna.
El tabernero comenzó a proferir maldiciones y calificativos poco apropiados para definir a una dama, mi honor me instaba a retar al caballero mas, considerando que ese hombre me servia comida y que estaba en su hogar decidi atajar el problema de otra forma. Lancé mi mano hacia el cuello de la raida camisa del tabernero y le acerque a mi.
-Relajese bueno hombre, yo pagare la cuenta de esa hermosa dama-le dije con una sonrisa, poniendo mi mano en el hombro de aquel hombre. El sonrio complacido y asintió. Intentaria sacarme unas monedas mas que a ella, pero yo podía permitírmelo.
-Muchas gracias, señor. Muchas gracias. Esa zorra siempre se va sin pagar. Dicen que no tiene dinero pero todo el mundo sabe que es pariente lejana de la reina.
-Disculpe, buen hombre-mi voz sonó dura, con una amenaza encubierta por mis palabras y mi cercanía-. Pero considero que el adjetivo de ‘’zorra’’- pronuncie la palabra con asco, nunca me había gustado proferir insultos contra nadie. Todo lo que tuviera que solucionar lo podía solucinar mi espada en un lance de honor-, no es forma de referirse a una dama. Sea cual se su procedencia.

Doctor Deseo - Gotas de Dolor

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Otra cancioncilla^^Que no tengo inspiracion ninguna.

Quizá septiembre
más que el principio, fue un final
y aquel verano
perdió sus hojas y algo más.
Quince ella,
la otra dieciséis.
Una estación,
vías que llevan a un adiós.
Dos ojos negros
clavados tristes a un cristal
¡sueños que has de aparcar!.
Después de haber
inventado juntas
días y noches,
cada segundo,
calles, caricias, lluvia
y algo de alcohol.
Castillos negros
sobre la arena,
banderas que hablan
de mil piratas,
pecados nuevos
y una rebelión.
Gotas de dolor...
un charco de olvido.
Gotas de dolor...
un charco de olvido

Que te quede claro.

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YA NO TE NECESITO, LARGO.



La nube.

Quiero hablar sin el pudor, quiero huir sin tener que advertir

quiero ver al sol caer, desde lo más alto de mi balcón

ahora es tiempo de andar sobre mis pies, que tantas veces tú lo hiciste por mí

ya no dejare que puedas mal meterte en mi vida

No me pidas mas que entienda tu realidad, hoy terminan días de soledad

salte de mi vida no finjas pasarlo mal, solo es tu teatro que va a empezar

La nube marcho dejando ver el sol, al que le jure todo mi amor

mi voz floreció llenando de color un invierno gris que ya paso

Veo al fin con claridad lo que fue nuestra única verdad

marioneta sin rechistar, por miedo a decirte nunca mas

es posible que pueda recordar algún instante de paz y bondad

pero nada me puede hacer cambiar mi decisión

No me pidas mas que entienda tu realidad, hoy terminan días de soledad

salte de mi vida no finjas pasarlo mal, solo es tu teatro que va a empezar

La nube marcho dejando ver el sol, al que le jure todo mi amor

mi voz floreció llenando de color un invierno gris que ya paso

No volverá

La nube marcho dejando ver el sol, al que le jure todo mi amor

mi voz floreció llenando de color un invierno gris que ya paso

Que ya pasó, soñaré, que ya pasó, soñaré.

Naufrago

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Pobre sol, pobre Luna. Triste historia la suya. Olas, dulces olas que acarician la piel y me traen el olor a sal, ese olor que tanto me recuerda a tu ausencia.

Llevo ya tres largos meses aquí, subsistiendo a base de frutas y pescado. La vida aquí me parecería idílica en este isla, mas sin ti,dulce diosa de marfil, que iluminabas mis noches, la luz del Sol me quema, la Luna me impide pensar con claridad porque me recuerda tu mirada. Las estrellas ahora guían mi camino en la inmensidad de la noche, cuando por fin vuelvo a mi refugio. Lo construí hace un mes, cuando llegue a la isla y asumí que probablemente estaría mucho tiempo aquí.

Cada día salgo a pescar e investigo un poco mi territorio. Poco a poco, con mis escasos conocimiento sobre cartografía, voy confeccionando un mapa. Ya tengo los sectores sur y sureste casi terminados.

Si os parece bien comenzare a contar lo poco que recuerdo de mi naufragio.


To be continued...(Creo)

Carlota Thifword [La Ladrona de Palabras]


Un beso a la luz de la luna

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-¿Por que te enfadas?
-No me vas a besar.
-Claro que te voy a besar,pero quiero besarte bien.Como me habría gustado que a mi me besaran.Te besaré cuando haya luna llena y la luz se refleje en tus ojos,porque si hay luna llena lucharé a la luz.Te cogeré la cara con las manos,acariciaré tu mejilla y te besaré.
-Eres tonta.
-Sí, pero una tonta de lo mas ñoña.
\___º___/

-¡Joder! Ya no sé lo que sé.

Tu y solo tu.

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Jamás me responderan como tu lo hacias, aunque me duela admitirlo. Pero no te echo de menos.Aun asi, a veces me descubro hablando sola,esperando que tu me respondas. A pesar de todo, soy una acosadora, huye de mi, porque si no saldras malparada.
Mas todavia me queda una pregunta ¿Como soy, milady?


Carlota Thifword.

Carta de despedida...

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Ayer me acorde de ti. Necesitaba tu ayuda y si no me hubiera prometido necesitarte mas, te habría llamado entre lágrimas. Gracias al cielo que pude volar,elevarme hasta las estrellas y susurrarles lo asustada que estaba...
Ahora casi vuelvo a ser feliz, ahora ya se que tengo que hacer. Ahora, se que puedo dejar de necesitarte y de pensar en ti. Porque como tu misma me catalogaste soy una acosadora, pero te demostrare que soy mucho mejor de lo que tu crees. Te demostrare que te equivocaste. Y cuando me veas con una chica, porque me veras, te arrepentirás de haberme echado de tu vida. Porque comprenderás que lo que yo puedo ofrecerte,nadie te lo ofrecerá. Porque nadie te va a querer como yo te quise.
Porque las princesas hemos cambiado, entérate. Tu me abandonaste y ahora, jamas volveremos a vernos.

Por amor al arte,supiste salir adelante,rompiendo por fina las cadenas de tu soledad.

Carlota Thifword [La Ladrona de Palabras]

Demasiado idealismo...

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¿Sabéis? El mundo esta agonizando. Por muchas, quizá demasiadas, razones. La que hoy he descubierto es esta.

Entended que por mundo me refiero a sociedad, no a la pobre Madre Tierra que suficiente tiene ya con el destrozo que tenemos montado.

Este mundo ya no va a otro lado sino a la total destrucción.

Porque en esta sociedad ya no se valoran cosas tan importantes como la felicidad, el amor y una larga lista de etcéteras.

Se piensa que la felicidad es el dinero, el poder, pero no es así. ¡La felicidad pueden ser tantas cosas! Puede ser el aleteo de unas mariposas, los rayos de sol jugueteando con la piel. La felicidad puede ser hasta un trago de agua fresca cuando afuera hace 40ºC a la sombra.

El amor, ¿Cómo podemos pretender que un joven que los únicos factores que lo influencian sean los anuncios de chicas semidesnudas y las canciones cuyo estribillo solo dicen: “¡Y si ella se porta mal, dale con el látigo!”. No trate a las mujeres como objetos de usar y tirar?

En esta sociedad gobernada por la codicia y la depresión, también hay un rey al que todos llaman lujuria.

Eso es lo que hay en este mundo lujuria y deseo. En esta época nadie cree en que otra persona pueda aportarle felicidad ¿Para que si lo único que aporta otra persona son desahogos momentáneos?, dirán algunos.

A esas personas, les diría que cuando se enamoren de verdad, si es que lo hacen, espero sinceramente que la otra persona no piense de tal forma.

Porque eso de lo que hablo no esta tan equivocado, ahora el 99% de los chicos de mi clase opinan que el amor solo es sexo.

Para una chica, el amor es estar con la persona que quieres toda tu vida. Cosa que si piensas bien, es algo deprimente, que muchas chicas jóvenes a lo que aspiren es a pasar toda su vida esclavas de una persona, generalmente un hombre, es algo… deprimente como mínimo.

En cambio, y aquí entro en mi corazón para escribir, para mi el amor es todo eso que falta. Son tostadas calientes por la mañana, el amor es algo más, simplemente es. No se puede explicar con palabras porque como dijo Mägo de Oz: “Si puedes definir el odio o el amor, amigo que desilusión” Quizá es cuando la felicidad propia depende en gran medida de la de la persona amada.

Espero que este canto al amor llegue al corazón de alguien y sirva para que esta futura generación que formara la sociedad, empiece a luchar por lo verdaderamente importante.

Aunque sé que esto se quedara en simples delirios idealistas de una quinceañera soñadora.



Carlota Thifword [La Ladrona de Palabras]


Por la marcha de un amigo...

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Queridos amigos:

Ahora cuando ya os habéis marchado, vuelvo a sentir frío en el alma. Los músculos se me congelan en esta planicie de hielo sin fin.
Ahora solo intuyo vuestras siluetas al marcharse por un horizonte que no puede evitar ser confundido con el cielo.
Anhelo volver a veros, pasear con vosotros, reírme, ser feliz, valiente y real. Anhelo el color que le dais a mi vida. Pero por encima de todo, deseo que cuando, en verano, nos volvamos a ver yo no sea la niña que escribe estas lineas porque le duele el corazón a causa de la crueldad de este mundo. Espero que para ese día,yo ya sea la chica que sufre con mucho y ríe con poco.
Hasta entonces no faltéis.
Os quiere,
Carlota Thifword [La Ladrona de Palabras]

Ella no dejara que le hagan daño...

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Como un hierro lacerado y candente que se injerta en esa víscera preciosa, necesaria para la vida según los científicos, prescindibles, sin duda, para los poetas !Si, eso era el recuerdo de su sonrisa¡
!Cómo un clavo ardiendo que perfora por completo el corazón!
En un corazón ya marchito en desengaños, el recuerdo del hombre al que le entregó todo. Su tiempo, su vida, sus sentimientos, y por si fuera poco lo ya dado, le reclamaba, con una vehemencia impropia en él, desde el bloque de hielo que tenia por corazón, le pedía su cordura.
¡Mas no! Eso no se lo daría no perdería su dignidad por el dolor de su alma. Por muy profundo que este fuera.
Sacudió la cabeza para ahuyentar su pena durante al menos unos segundo, y siguió concentrada en su labor. Ya ni manteniendo las manos ocupadas conseguía calmar su corazón y su mente. Termino de tender, cocinó, limpió, tejió, planchó y cuando, finalmente, cabo con sus quehaceres, lloró por ella y por su amigo, por su amigo y por su pena. Lloro como nadie había llorado jamás. Lloro por la perdida de la mitad del alma que había perdido.
Y deseo que alguien le cantara al oído. Le susurrara palabras bonitas, sí, de esas que saben dulces y suenan bien. Deseo que alguien le dijera todo aquello que no había oído jamás, deseo que alguien le dijera que era la mujer más bonita del mundo.
Porque ella lo que quería es que alguien la viera tal y como era, sin dejarse engañar por el aspecto de joven inmadura e imbécil. Que alguien viera de una maldita vez, que ella amaba, lloraba, sufría y luchaba tanto o mas que la mujer más sabia y madura del mundo.
Mas no había nadie allí que se diera cuenta y ella ya estaba harta de no ser suficiente para nadie. Ella quería serlo todo por una vez.
Carlota se equivoco y ahora ya nadie le daría una segunda oportunidad.
Sus cabellos rojizos cayeron en bucles proporcionándole una barrera para que ya nadie pudiera verla llorar de nuevo....
Cuando levanto la vista sus ojos no eran los dulces y cálidos de siempre. Ahora había dolor en ellos pero también la fuerza suficiente como para no necesitar a nadie. Ya no dejaría que le volvieran a hacer daño. Nunca más.





La Ladrona de Palabras


La chica de los ojos negros ya no quiere vivir

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Como la Luna que reina sobre la oscura noche para hacerla menos lóbrega.
Eso era ella, reina de lo oscuro pero brillante y pura como la misma luz del astro rey, cuando caminaba por aquellos tétricos suburbios con su resplandeciente vestido blanco.
Los mendigos se le quedaban mirando. Los mas mayores con adoración como si de la Virgen en la que creían se tratase. Los jóvenes, en cambio, la miraban con deseo y lujuria. Podría llevarse a cualquiera de ellos con ella a la cama. Pero Roxanne no era así, ni mucho menos. Ella se reservaba para alguien mejor,para el amor de su vida.
-Pequeña ilusa-susurro a su espalda con desprecio una voz. Justo antes de que unas recias manos la atraparan contra una pared y le taparan la boca con fuerza,para impedir que un grito saliera de sus labios-¿Me recuerdas,reina? Porque yo a ti si,claro que si.¿¡Como olvidar lo buena que estas,con esa piel de porcelana y ese pelo negro como la misma noche?
Sus manos se deslizaron por encima de uno de sus pechos y desde ahí desgarro por completo el vestido.
El comenzó a resoplar, no sin antes dejar totalmente desnuda a Roxanne.
Y allí,en un sombrío callejón de la ciudad,la violo tantas veces como le fue posible hasta que su miembro no pudo mas y tuvo que marcharse, dejando ahí a la chica mas hermosa que el mundo había visto nacer, llorando lágrimas sazonadas en el mas absoluto dolor que un ser humano ha podido soportar,el perder la dignidad y el amor propio.
Porque ella sentía que vivir no merecía la pena.





''Y la luz volvió a salir, y el Sol volvió a brillar, pero no para la chica de los ojos negros. Porque ella no volvería a ver el sol.''




The Thief Of Words...

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Me encanta esa forma de mirar que tienes,cariño. Me encanta cuando clavas tus pupilas azul hielo en las mías cuando discutimos,me encanta la frialdad con la que comentas lo idiota que soy sin insultarme jamas. Me encanta cuando apartas la vista hacia un lado,sin sentirte débil,sin parecer indefensa. Simplemente porque ya no te interesa la discusión y prefieres seguir con otra cosa.
Pero sobretodo,me gusta como me miras,cuando me doy la vuelta para irme y piensas que no te estoy mirando. Me encanta oír tu suspiro y saber que tengo que darme la vuelta y acercarme a ti para robarte un beso. Me encanta cogerte en brazos y levantarte para pegarte la espalda a la pared mientras de beso. Me encanta oírte gemir mi nombre. Me encanta que me mires cuando me visto para irme y me dices que me quede. Me encanta que quieras siempre mas de mi y yo se que a ti te encanta saber que te daré muchísimo mas. Que me pongas esta muy bien,¿pero por qué no dejamos de jugar y nos decimos un te quiero?

No quiero que te vayas...

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-¿Qué quieres que te diga? ¿Que eras mi mejor amigo? Que aunque se que tienes que irte,me duele saber que has escogido a un monton de desconocidos antes que a mi.
Que aunque se que tienes que irte, no te das cuenta de que es un pais del tercer mundo con su politica,sus leyes...
-Si,eso estaria bien¿Podrias abrazarme de nuevo para llevarme el contacto de tus firmes y turgentes pechos en mi viaje?
-No me seas idiota.

Yo te quiero.El no.

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-Joder,de verdad que no podeis imaginar lo que jode enterarte por tu mejor amigo que tu novia te los esta poniendo como para tener que agacharte cuando pasas por una puerta. Sera puta,tiene huevos¿verdad? Le das tu amor y tu polla y te lo paga asi,¿a que no podeis imaginarlo? Yo tampoco la verdad. Tranquilos tios,tengo a Carlota demasiado exatasia conmigo y con mi amiguito como para tener que preocuparme. Ya sabeis,chavales quien lo prueba conmigo no puede parar,si es que las vuelvo a todas unas ninfomanas...
-Si,Joe,ya sabemos los bueno que eres... ¿Por que no cierras la boca y te pajeas pensando en ti mismo,eh,capullo?
-Oh,mejor¿por que no la llamas para que te la chupe un ratito?
-No,me jodas,Rockie. La voy a dejar un poquito que esta con sus clases de escritura...
-Ya,eso es porque te estas amariconando.
Joe le dio un golpe a Mike.Probablemente le saldria un buen morado. Se paso una mano por el pelo,y se bajo las gafas de sol,sin abandonar esa postura arrogante y chulesca.
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Las ventanas del coche estaban empañadas,tan solo se oia el gemido de una mujer y la melena pelirroja de otra. Un gemido tras otro,jadeos,suspiros. Besos,caricias,abrazos, sexo.Mucho sexo.
Llego un momento en que las dos estallaron en un profundo gemido de placer absoluto, ambas respiraban entrecortadamente, se abrazaron de manera que sus curvas quedaron totalmente unidas, se besaron un poco mas.Pero sin llegar a la pasion de antes.
-¿Le dejaras algun dia?-le dijo la morena en un susurro ronco-.
-No puedo,cariño...Es el que mantiene mi vida,no tengo casa si no es la suya.
-Yo podria dejarte la mia,podria mantenerte hasta que encontraras trabajo...
-Lo se, amor mio, lo se. Pero no puedo de verdad.
-Yo te quiero, Carlota,el no...
La chica morena rompio a llorar en silencio dejando que las lagrimas rodaran por sus mejillas y pasaran a las de la chica que amaba. La brillante Chica Peligro. La brillante Chica Peliroja.


Cosas que pasan...

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Querido Diario:

Viendo un vídeo en Internet,me di cuenta de que lo que en realidad quería era unos brazos que me rodearan con fuerza cuando fuera hiciera frió. Alguien que me dijera que yo era la primera en hacerla sentir mariposas en el estomago con una simple caricia. Alguien con quien bailar en sujetador. Alguien que fuera valiente por mi...

''Aquel corazón abollado,perdido y sin saber si de verdad un amor latente anidaba en el.
Un corazón roto ya mil veces,utilizado y abandonado, que ya no sabia sentir el amor cálido que le rodeaba con sus alas.
Un corazón que ahora no sabia sentir el placentero dolor, la fuerte suavidad, con que la flecha del dios Amor ensartaba su centro, su alma mas profunda...''

Porque lo que nadie es capaz de ver, es la razon de porque no quiero sentir nada por nadie. Porque ahogo mi dolor entre los brazos de la gente,porque yo me siento terriblemente sola cuando veo una pareja, cuando veo a dos personas enamoradas mirandose. Yo no tengo eso,yo no tengo a nadie con quien compartir miradas,yo no tengo a nadie a quien llamar en mi dulce soledad. Probablemente se me pasara mañana pero necesito desahogarme. Buenas noches,querido diario.

PD: Podrias decirme ¿por qué soy el eterno segundo plato?

.: La Ladrona de Palabras :.

Princesas...

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Estuve pensando en que alguien me dijo alguna vez que me veía como un caballero. Si,de esos que defienden a las damas en apuros y de los que luchan con honor. Pero llevo dándole vueltas un tiempo y me he dado cuenta de que quizá no soy ese príncipe apuesto,ni ese caballero de brillante armadura. Quizá soy la princesa que en vez de esperar a que llegue el príncipe con su zapato se pone unas Converse y sale a pasear, o quizá soy la que no espera a que un guapismo príncipe la despierte con un beso si no que programa el despertador y sale ella misma a buscar ese beso que encienda sus mejillas.
Porque,personalmente, prefiero ser la princesa que mata a los dragones, que no se pone vestidos si no cota de malla, la princesa que no recoge margaritas una tarde de domingo,la que prefiere sesgar cabezas en la batalla a lomos de un cordel negro.
Porque yo lo tengo claro,quiero ser la princesa que se corta el pelo para estar mas cómoda e impedir que un príncipe tonto se suba por su melena,quiero ser una princesa lista,practica y auto-suficiente que sabe mantenerse sin que un príncipe estúpido y engreído venga a salvarla. Porque quiero ser yo la princesa que engañe a la bruja.Porque quiero ser yo la que salve al príncipe. Porque soy yo la que lucha contra fieros dragones.
Yo quiero ser la princesa que no canta como los ángeles que coja una guitarra eléctrica y acaricie las cuerdas hasta crear melodías del mas allá.
¡PORQUE ESA CLASE DE PRINCESAS SON LAS QUE NECESITO EN MI EJERCITO PARA LUCHAR CONMIGO CODO CON CODO!¡QUIERO SER LA PRINCESA QUE NO ESPERA A QUE OTROS ESCRIBAN SU HISTORIA SI NO QUE LA ESCRIBE ELLA MISMA!¿QUIEN SE APUNTA?


Y esto no lo escribe la Ladrona de Palabras. Esto lo escribe Pantomima,la princesa del nuevo mundo.

Dana,Juliette,Rosa..

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Rodeadas de gente,con aquella música que taladraba los oído.Las dos chica se besaron,delante de Juliette. El corazón de Rosa se acelero cuando sus labios rozaron los de Dana,pero aquel aceleron no podría ni compararse al que vino después,cuando los finos labios de Juliette,recorrieron su cuello. Era algo que Rosa jamas había sentido,que el simple roce de unos labios la hicieran perder el control,demasiado extraño para que ella. Sin embargo lo que Juliette sintió no fue para menos,no dejaba de preguntarse que estaba haciendo al besar a la novia de su mejor amiga,a la que por cierto no parecía importarle.
Rosa se echo el pelo hacia atrás, no estaba asustada pero si impresionada terriblemente impresionada.Además de acelerada,nerviosa y por supuesto,caliente. Dana ni se inmuto en la evidente tensión que había entre sus dos amigas e inmediatamente después sus labios buscaron los de Juliette. Cuando se separo de Dana,Juliette huyo,se marcho a cubierta y allí encendió un cigarro. Apoyada en la barandilla,dejo que el humo llenara sus pulmones para despues expulsarlo lentamente,como le gustaba sentir la nicotina en sus venas. La brisa del mar le acariciaba la cara,mientras ella no dejaba de pensar que no hacia bien sintiendo lo que sentía por Rosa,aunque claro¿que sentía por ella?Rosa tenia claro que necesitaba a Juliette,lo que sentía por ella era demasiado como para una simple atracción,pero ¿sería mutuo?
No sabían que iba a pasar esa noche en la habitación del crucero,en la cama de matrimonio que tenían que compartir las tres. Dana si sabia que iba a pasar. Dana no durmió en su habitación aquella noche...

Amor,algo en lo que yo solia creer...

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Su cuerpo desnudo estaba tumbado en la cama dandome la espalda, mientras yo, embobada, admiraba su espalda y sus curvas. De repente,se giro y clavo sus brillantes ojos verdes en mis oscuros ojos negros.
-¿Has dormido bien?-pregunte mientras me levantaba y abrochaba mi camisa negra,la unica ropa que cubría ahora mi cuerpo.Me acerque a la cama y me senté a su lado,mirándola con una sonrisa-.
-No,la verdad es que no,no he pegado ojo en toda la noche-contesto mirándome y sonriendo picaramente,rodee su cintura con un brazo mientras me sentaba a su lado.Ninguna de las dos había dormido esa noche,como diría Romeo:''No he dormido mas mi descanso ha sido dulce''.Nuestro descanso había sido dulce,muy dulce-.Aunque por supuesto no me quejo.
-Ah,bueno,te trato como a una reina no deberías quejarte-le dije robándole un suave beso,sonreímos los dos al tiempo y al final nos deshicimos en carcajadas divertidas-.
Soltó un suspiro y se hizo una coleta para sujetar su alborotado pelo.Sonreí ampliamente no debió hacer eso porque me dejo vía libre para darle un mordisco.Al cual ella respondió con una caricia en el mio con sus heladas manos.Ahogue un gemido y la mire mordiéndome un labio.Acaricie el final de su espalda con un dedo,ella sin esperar a que pudiera rendirse a mi,besos mis labios y con suavidad aparto el pelo y comenzó a besarme el cuello,me mordí el labio y suspire,ella era la única que podía presumir de conseguir eso en mi.
Me separe de ella con una media sonrisa y me tumbe en la cama,riendo entre dientes,ella me miro fijamente y arqueo una ceja.
-¿Que pasa por esa cabecita tuya?-pregunto con una media sonrisa.Siempre me preguntaba igual sin saber que con esa pregunta conseguiría todo lo que quisiera de mi-.
-Oh,nada-conteste como costumbre.Ella se puso encima de mi y me miro era evidente que no había colado, asi que decidí contarle la verdad-.Estaba pensando,que rompemos todas las reglas al estar así.La gente que no lo sabe ni lo sospecha,la gente que lo supo nos odia a alguna de las dos.
Ella asintió con una gran sonrisa,no parecía importarle a mi tampoco pero era algo que me hacia gracia,simple y llanamente. Las dos carecíamos de remordimientos y tampoco íbamos a tenerlos por el hecho de pasar un buen rato juntas.
-Piensalo así,a lo mejor si esto no estuviéramos rompiendo las normas,no seria tan divertido.
Asentí conforme a su respuesta y gire dejándola abajo,dispuesta a jugar de nuevo.
-¿Crees que podrás seguir jugando conmigo o tienes miedo?-le dije acercándome a sus labios otra vez,solté una risa cuando la canción que sonaba Addicted de Kelly Clarkson.Me miro y no hizo falta que preguntara-.La canción.
Ella acompaño mi risa,hasta que sin previo aviso me mordió el cuello,se acerco a mi oído y suspiro.
-¿Yo?Miedo de que,se que tu jamas me harías nada malo.




.: La Ladrona de Palabras :.